Un Siglo de Silencio y Luego la Tierra Se Abrió: Los Sismos Gemelos de Venezuela Dejan 188 Muertos y una Nación en Ruinas
CARACAS, Venezuela — 25 de junio de 2026
Fueron 39 segundos entre el primer temblor y el segundo. Ese intervalo — un sismo de magnitud 7.2 seguido de inmediato por uno de magnitud 7.5 — bastó para convertir barrios enteros de Caracas en escombros, derrumbar una sección del techo del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y desencadenar lo que podría convertirse en el desastre natural más mortífero de la historia moderna de Venezuela.
Hasta la tarde del jueves, al menos 188 personas han muerto, 1,520 resultaron heridas y 157 permanecen desaparecidas, según confirmó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Más de 200 personas permanecen atrapadas bajo los escombros de aproximadamente 250 edificios derrumbados o gravemente dañados, y cerca de 3,000 familias han sido desplazadas. La Guaira — el estado costero ubicado a tan solo 16 kilómetros al norte de Caracas y puerto que conecta a Venezuela con el mundo — fue declarada zona de desastre por la presidenta interina Delcy Rodríguez.
“Nuestra misión principal es mantenernos unidos”, dijo Rodríguez en una alocución televisada en cadena nacional, llamando a la unidad mientras los equipos de rescate trabajaban sin descanso para extraer sobrevivientes del concreto y el acero.
Los epicentros de los sismos gemelos — descritos por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) como un inusual “doblete sísmico” — se ubicaron cerca de la ciudad de Morón, en la costa caribeña venezolana, a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas. El sismo de magnitud 7.5 es el más poderoso en golpear a Venezuela desde 1900, cuando un terremoto de magnitud 7.7 devastó el país. El sismólogo del USGS Paul Earle dijo a la cadena NPR que dos sismos de esta magnitud ocurriendo en secuencia tan estrecha es algo extraordinariamente poco común. “Esto no sucede muy seguido”, declaró Earle. “Cuando ocurren tan juntos, es difícil comprender el alcance del daño.”
Lo ocurrido es hoy visible en imágenes satelitales divulgadas por la empresa Vantor: hoteles colapsados, bodegas destruidas y decenas de edificios residenciales reducidos a escombros en La Guaira. Videos verificados por ABC News mostraron a pasajeros del aeropuerto huyendo mientras secciones del techo del terminal cedían, con el sonido del concreto al caer y el vidrio quebrándose entre los gritos de quienes se encontraban dentro. El Metro de Caracas permanece suspendido y el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar permanece cerrado al tráfico comercial.
El USGS estima que el número real de víctimas mortales — aún preliminar — podría alcanzar los miles, con una probabilidad del 40% de que se sitúe entre 10,000 y 100,000 muertos, y un 14% de probabilidad de superar incluso ese rango. Las pérdidas económicas se proyectan entre el 1% y el 5% del PIB venezolano.
La respuesta internacional ha sido inmediata. Estados Unidos anunció $150 millones en asistencia humanitaria y el despliegue de dos equipos élite de búsqueda y rescate urbano — el del Condado de Fairfax, Virginia, con 80 personas, seis perros, tres médicos, tres especialistas en estructuras y cerca de 32,000 kilogramos de equipo, junto al equipo del Condado de Los Ángeles. El secretario de Estado Marco Rubio prometió que la respuesta estadounidense sería “grande, rápida y efectiva”. Colombia, Panamá, Cuba, México, España y Qatar también han prometido equipos y asistencia humanitaria. La ONU coordina el despliegue de recursos internacionales de rescate.
Para las cientos de familias venezolanas en City Heights, Chula Vista y otras comunidades de San Diego — muchas de las cuales tienen familiares en Caracas y La Guaira — la espera de noticias ha sido desgarradora. Grupos de WhatsApp con cientos de integrantes se han formado espontáneamente mientras los venezolanos en Estados Unidos intentan dar cuenta de sus seres queridos en un país cuya infraestructura de comunicaciones está severamente afectada.
La tierra se abrió sobre una de las zonas sísmicamente más activas de Venezuela — el sistema de fallas Boconó y San Sebastián, a lo largo de la costa caribeña del norte del país. Los edificios que se alzaban sobre ellas no estaban construidos para resistir lo que vino. Muchas de las personas que estaban dentro no pudieron salir a tiempo.
— Jose E. Navarro, The Navarro Report / Periodismo con IA Dirigido por Humanos: Investigación, análisis y dirección editorial por el autor. Redactado en colaboración con Claude AI (Anthropic).
